Impacto de la insuficiencia y las enfermedades parenquimatosas
La hipertensión arterial secundaria es una manifestación frecuente en pacientes con insuficiencia renal crónica o episodios de insuficiencia renal aguda. El deterioro del filtrado glomerular activa mecanismos hormonales que elevan la presión sistémica. Del mismo modo, condiciones genéticas como la enfermedad renal poliquística o procesos inflamatorios como la nefritis intersticial y la pielonefritis crónica alteran la homeostasis vascular, haciendo que el control tensional sea un desafío clínico que requiere la mano de un experto.
